Pertenencia. Donde
afirmamos ser, y suplimos un rol que nos damos como inigualables e únicos benefactores
del ambiente automático de ese lugar/espacio que ocupamos e idealizamos. Por
algo mucha gente vive toda su vida en un solo lugar, por algo mantenemos vínculos
con otras personas, formamos amistades, nos comprometemos con instituciones,
grupos, Dios, El Amor y sobretodo con nosotros mismos. “Pertenecemos” a todo
eso, sin tener que desligarnos de nosotros.
Pertenezco porque elijo ese lugar, esas
personas, esa situación (O tal vez no, tal vez la costumbre se trasladó al estereotipo de hogar,
tal vez no queda nada más que esa miseria a la cual atarnos para sobrevivir).
Pero ¿Por qué? Nos sentamos en la obligación de pertenecer, seguimos un modo
para hallar identidad, fieles a una causa “justa” por nuestro egoísmo. Las
personas no pueden vivir sin verse en el espejo de los otros, no quieren pasar
sus días solos, o al margen de algo cautivador, de estímulos omnipresentes que allanan
la atención sin permiso, nos atrapan, nos dejamos atrapar como la calma de una
mariposa ya dispuesta al cambio.
En mi caso, siento
que no duro mucho en los lugares donde habita, nunca me vi en una moda, ni los
floggers, emos, cumbieros o raperos que fueron y son tendencias fuertes en mi adolescencia
pudieron cautivarme para seguir por su ideología, tampoco la política en particular,
Medio gil medio ortiva, inseguro eso seguro.
En la facultad me sigue pasando, no encuentro mi espacio aunque este
todo piola con muchos compas, salgo y me
emborracho con ellos pero hasta ahí llego,
no me ato a una amistad a la ligera, a veces creo en la pertinencia por conveniencia
la cual veo y mucho. Pero ¿Quién soy yo para criticar una de las tantas técnicas
que ha para sobrevivir en este mundo? Destilo Hipocresía. Aun así, no lo
entiendo. De la pertenecía al fanatismo creo que lo segundo es el nivel sin
retorno, donde estamos hasta la conciencia ya que no podemos ver las falencias
de lo cual seguimos fehacientemente. Paso con el futbol, con la política, con
intertribus pedorras. ..
No los juzgo y
menos esto es una crítica, más que nada esto es una opinión egocéntrica de como
los envidio, por esa comodidad que no
encuentro con total facilidad. ¿Falta de confianza?
Todo esto surgió
porque visite Moreno y vi a mis amigos, ahí pensé: ¿Qué hago acá riendo como
pelotudo de un chiste que no entendí, porque ya es un chiste que solo entienden
ellos que se ven y comparten sus giladas todos los días? ¿Porque me junto con
los amigos de mis amigos si nunca más los voy a ver, o hasta la próxima salida?
Ya ahí me agarra el bajón. ¿Estoy tratando de recuperar los años de ausencia,
esos que no vuelven como un beso de despedida? ¿Son los pibes de Moreno los
mismos que recuerdo hace 10 años? No, yo tampoco lo soy y eso creo es lo mejor
que hay. Porque seguimos ahí, en los cimientos de nuestra amistad. Entonces, me
pregunto y a veces todos nos preguntamos, ¿Dónde pertenezco? ¿La facultad, la fundación,
los pibes de acá o los de allá, mi familia? Son cuestiones personales
extrapolables creo yo al tiempo donde se remite cada uno, tiempo y espacio
donde transcurren las voluntades y nos detenemos a observar todo lo que
atrajimos a nuestras vidas, la gente, los quilombos, los amores , el laburo,
todo aquello forma una pertenecía a esta realidad, este ahora impreciso y
cambiante.
Pertenezco donde
quiero ir, donde me alejo, con los pibes sin los pibes, con laburo o sin laburo,
familia chica o grande, mis sueños o fantasías, todo es la divina comedia que
protagonizo como excusa para estar vivo tal vez. No sé, a veces siento que
pertenezco a mí mismo, a las vidas que me forman cual matriz incandescente, a
veces siento que los ojos de mi perra son la poesía, esa que se me cayó por el
agujero del bolsillo. Al final mientras siga siendo yo, donde sea y hasta el
final de los tiempos seré Capitán de mi destino.
Rompemos la
pertenencia para vivir mejor, esa zona de confort puede cegar nuestro
potencial. Lo que alguna vez sacio mi sed, se convirtió en el veneno que me retiene.
Por suerte, no estoy solo. Pero hay chamacos por ahí que si lo están y caen
derrotados pero no vencidos. Paradojas. Me extendí a otro tema de más adelante. Debato giladas,
las mismas que a veces vemos por la TV, pero no me pagan, Ja.
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