Tu vientre resulta un lugar tan virgen
Y mis caricias suaves rozan la perversión
A veces pienso que te corrompo
Es invencible no exaltarse con tu piel
No penetrar en tus ojos
O dejar evidencia de mi amor
Por todo tu cuerpo
Eso sí, tu alma desata lujuria
Pide a gritos los labios
Busca en mí su liberación
En este ya impuro cuerpo
En esta alma encadenada
¿A que?.
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